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¡No a la violencia!

Luis Vila. 11-05-2010

El día 30 de enero se celebra el Día Mundial de la No Violencia con el propósito de concienciar a la sociedad mundial de que el uso de la violencia debe erradicarse de nuestro mundo. Tarea difícil y muy complicada después de escuchar las palabras del Secretario General de Naciones Unidas, quien ha asegurado que el problema de la violencia contra las mujeres es "pandémico" y, consecuentemente, "uno de los grandes desafíos de nuestra época". Pero probablemente este tipo de violencia (la violencia por razones de sexo) sea la punta del iceberg de un problema que está enquistado en nuestra sociedad. Y es que la violencia está instalada en muchos otros ámbitos: en la casa, en el trabajo, en la escuela, en la calle, etc... A esto habría que añadir la violencia psicológica a la que someten algunas mujeres a los hombres, la que realizan los niños con sus padres, etc.… El ser humano lleva practicando la violencia hacia sus semejantes durante toda la historia de su existencia. Desde las grandes guerras a los pequeños altercados con los vecinos, rencillas familiares, conflictos étnicos y un largo etcétera que no hace sino confirmar que somos animales racionales capaces de ser los más irracionales de la naturaleza.

Pero la solución no debemos buscarla únicamente en los gobiernos que, con sus leyes y medios policiales, intentan atajar el problema. La solución también está en nosotros mismos. La cuestión clave a resolver es el ser consciente cada uno de nosotros de que cualquier tipo de violencia debe ser desterrada de nuestra forma de ser y de actuar.

Son siglos de historia en los que las múltiples guerras, violaciones, abusos etc.… que hemos cometido nos definen como seres potencialmente agresivos. Y de poco ha servido que lo denunciemos y que seamos conscientes de que necesitamos cambiar, moderarnos, encontrar el autocontrol que requerimos para no actuar así. Pero no debemos rendirnos, tenemos que seguir intentándolo y saber que, a pesar de que somos animales potencialmente agresivos, la solución está en nosotros, en cada uno de nosotros.

Estoy totalmente convencido de que existen caminos para conseguir el sosiego, la paz interior y la seguridad personal en uno mismo que te haga recapacitar antes de tener que usar la violencia. También sé que esos caminos hay veces que están ocultos y que son muy difíciles de encontrar. Pero la gran diferencia del ser humano con los animales es que si hay verdadera voluntad de seguir intentándolo, tarde o temprano somos capaces de transitar esos caminos de paz y sosiego.

Al resto de personas que tenemos la fortuna de no convivir con la violencia y de no reproducir patrones agresivos en nuestro día a día, nos toca perseguir y denunciar públicamente las agresiones de las que somos testigos y ayudar a las víctimas de esta lacra que nos va destruyendo no sólo como personas sino también como sociedad.

No seamos ilusos al pensar que lo conseguiremos fácilmente. Esto no es sencillo. Pero no bajemos la guardia ni nos rindamos. El problema sigue y seguirá ahí si no actuamos. Y no hay nada peor que una sociedad sin valores y pasiva. Se convierte en una sociedad MUERTA. ¿Hay alguien que quiera vivir en ella? Yo no.

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