La Sección de Remo del Club Deportivo Herbania marcó el pasado mes de febrero un hito histórico: se convirtió en el primer equipo canario en llevar el nombre de Fuerteventura y de Canarias a una competición nacional de Remo, el Descenso de Orio. A pesar de quedar últimos en su categoría, a la expedición majorera el resultado le supo a victoria
L
o importante no es ganar, sino haber participado. Así se podría resumir la experiencia vivida por la expedición de la Sección de Remo del Club Deportivo Herbania. Pero esta experiencia va mucho más allá de una simple frase, porque la puesta de largo de la expedición majorera coincidió con una de las pruebas españolas más importantes del mundo del Remo: la XVII edición del Descenso de Orio. Varios miembros de la Organización y de los medios locales coincidieron en señalar que la prueba de este año iba a pasar a la historia por ser la primera vez que un equipo canario se presentaba al Descenso, tal y como recuerda Francisco Pedrosa, responsable de la Sección de Remo majorera. Y no es para menos, ya que esta era la primera vez que un equipo de Remo canario se desplazaba para competir en una prueba nacional (sólo hay dos equipos de Remo dados de alta en Canarias. Los dos están en Fuerteventura y el del CD Herbania es el único que está en activo actualmente).Pero si meritorio era el haber participado en el Descenso de Orio, más lo fue el tiempo récord en el que se prepararon los deportistas. Tal y como comentaba Francisco Pedrosa, "el equipo sólo tuvo un mes y medio para entrenar con la trainera (embarcación de 12 metros de largo y con capacidad para 14 personas), ya que nos la habían traído hace tres meses. Y entre que la arreglas y le haces la puesta a punto, se había pasado más de un mes. Por eso, desde que estuvo preparada la embarcación, empezamos a entrenar todos los días, incluso por la noche, ya que el tiempo se nos venía encima". Las nalgas y los brazos fueron los que se llevaron la peor parte de este entrenamiento intensivo.
Dice el refranero popular que "sarna con gusto no pica". Y para el caso del equipo majorero seguro que se puede aplicar, porque, a pesar del cansancio, todo estuvo listo para el día D. Llegó el 17 de febrero, día previsto para aterrizar en Euskadi. La expedición de Remo se hospeda en un albergue y se ponen en contacto con el Club de Remo de San Pedro, que es quien les cederá la embarcación con la que competirán en el Descenso. "Se portaron de una manera espléndida con nosotros", apunta Pedrosa, "ya que no sólo nos cedieron la trainera, sino que también nos cedieron una zodiac y a un patrón, Josué Alonso, con quien estuvimos entrenando la mañana y la tarde del viernes. Con el patrón aprendimos en un día lo que no habíamos aprendido en varios meses, ya que nos enseñó trucos para coordinarnos y aprovechar mejor las paladas del remo", confiesa.
Llegó el día de la regata. Más de 60 traineras y 3 yagurs (embarcación catalana similar a la trainera) se inscriben para participar en el Descenso de Orio. Más de 1.000 personas se agolpan a lo largo de la ribera para animar a sus respectivos equipos. La expedición majorera, compuesta por una veintena de personas entre tripulación, reservas y delegados, tiene previsto participar en la categoría mixta (unos 4 kilómetros de recorrido). Para el equipo de remo de Fuerteventura el resultado fue lo de menos, ya que llegaron los últimos. "Pero es que nos sentimos muy orgullosos de ese puesto porque eso significó que ni fuimos descalificados, como sí les ocurrió a otras embarcaciones, y que, además, llegamos al final del recorrido", recuerda Francisco Pedrosa. Y no es para menos porque, como recogen varios medios de comunicación como
El Diario Vasco o Noticias de Euskadi, la mayoría de los aplausos y ánimos no fueron para el vencedor de la prueba, el Urdaibai, sino para los canarios, para la Sección de Remo del Club Deportivo Herbania.Trabajo en equipo.
La Sección de Remo del Club Deportivo Herbania demostró en su puesta de largo, durante el Descenso de Orio, que trabajando en equipo y con dedicación se puede conseguir la meta (en este caso es una meta física) de lo que uno se propongan. Con apenas un mes y medio de entrenamiento nocturno, los 14 remeros consiguieron superar los 4 kilómetros de prueba que les quedaba por delante. Ese esfuerzo, las intensas paladas y la ilusión se vieron recompensadas con los ánimos que recibió la expedición majorera a lo largo de todo el trayecto. En la línea de meta todo fueron elogios para los de Fuerteventura, que llevaron el nombre de la Isla y el de Canarias por primera vez a una competición nacional de esta modalidad deportiva. No en vano, el Club Deportivo Herbania cuenta con la primera Sección de Remo de Canarias en activo, que funciona desde hace más de dos años.